sábado, marzo 24

Cuando no estás a gusto en un sitio, sólo hay una opción.

Odio el lugar dónde vivo. Odio la gente del lugar en dónde vivo, excepto mis amigos. Odio cruzar la calle y que me griten cosas desagradables. Salir de casa y salir con miedo a que alguien me haga algo si voy sola. Galicia será bonito, precioso, verde y mágico, pero Carballo, Carballo es horrendo, terrorífico, asqueroso y penoso. Las cosas están tiradas por el suelo, cierta gente se cree su propietario y hasta ellos mismos le ponen límites a uno, los constructores destruyen los edificios más bonitos para construir edificios más modernos. ¿De verdad se puede decir que este es un sitio en el que se pueda vivir? Me da que no.

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